viernes, 19 de junio de 2020

Frío, TEMPLADO y ¡caliente!

¿Os acordáis cuando jugábamos al juego de las búsquedas, lo que hoy son las famosas yincanas? 
En este juego siempre recurríamos a tres palabras, parecían talismanes: frío, templado y caliente. Frío cuando nos encontrábamos lejos del objeto buscado, templado cuando estábamos un poco más cerca de encontrarlo y caliente cuando lo teníamos al alcance de nuestra mano.
Trasladando este juego a nuestra biblioteca, hemos pasado de una biblioteca cerrada, fría, abandonada por sus usuarios en el confinamiento, a una biblioteca TEMPLADA, donde sus usuarios empiezan a hacer, poco a poco, uso de sus servicios. 
Hace unas semanas, comenzábamos esta nueva andadura de descofinamiento con los préstamos y devoluciones de ejemplares. Primero, empezamos desde la puerta de entrada, sin acceder a las instalaciones de la biblioteca. Ahora, hemos abierto las puertas, pero con muchos cambios y diferentes hábitos. A nuestros usuarios les ha costado pasar de la puerta, se han ido adaptando y, aunque con timidez, con calma, ya empiezan a hacer suyo de nuevo este lugar mágico. 
Los más jóvenes han sido los primeros en adaptarse a estos nuevos rituales y empezar a disfrutar de la que hasta hace unos meses, era su casa. A los más pequeños todavía les toca esperar un poco.  
Esperando estamos de que lleguen las "altas temperaturas" y de repente alguien diga "CALIENTE" y se vuelva a llenar de calor humano nuestra biblioteca.
Templado, templado...


No hay comentarios:

Publicar un comentario