sábado, 20 de mayo de 2017

Talleres de animación a la lectura "imaginamos"

Esta semana ha tocado ser más creativo e imaginativo, en los talleres de animación a la lectura que realizamos todas las semanas, en la biblioteca.
La tarde de los martes, que pertenece a nuestras Devora Libros, presagiaba ya el cariz que iban a tomar las actividades en todos los talleres. La felicidad trae esas cosas, una mente despierta, divertida, con ganas de jugar y disfrutar. Por eso l@s Devora libros pusieron títulos a textos breves y fotografías premiadas en diferentes certámenes de Pasión por Crear. Puede que los títulos no coincidieran con los de los autores, e incluso entre los miembros del club de lectura, pero fue un derroche de imaginación y creatividad que provocó momentos muy distendidos y placenteros entre los miembros del club de lectura.
Poniendo títulos

Y como los Ratoncitos de biblioteca y las Ardillas lectoras no podían ser menos, llevaron la imaginación a la máxima potencia. Primero soñamos con el cuento Animales para soñar. Un viaje nocturno de Emily Winfield Martin. Un texto maravilloso, con palabras llenas de melodía, y unas ilustraciones asombrosas, que te llevan volando al mundo de los sueños, como propone el propio libro. Luego trabajamos varias poesías muy originales, relacionadas con el mundo de los animales, que nos propone Pedro Mañas en: Trastarios. Nanas para lavadoras. Donde dibujamos lo que imaginamos mientras se recitaban poemas. Pero la propuesta más revolucionaría vino marcada por el juego de cartas, Matchbox Games. The memory game, que esta vez utilizamos, no para trabajar la memoria, como es la propuesta original, sino para trabajar la imaginación. Tocó elegir carta e imaginar que animal se identificaba con el objeto. De esta forma un megáfono se convirtió en un tiburón, un bolso en un ratón, la torre Eiffel en una jirafa y unas tijeras en un búho con pinzas de cangrejo. Por eso los niños crearon poemas de animales para descubrir que objeto se escondía en la carta. Fue todo un reto pero lo superaron con creces y la satisfacción personal fue tremenda.
No hay nada como soñar,

imaginar,
crear y disfrutar