sábado, 27 de enero de 2018

Paisaje y lectura

Puede que esta empinada calle de Chillarón no sea una avenida de New York, aunque por su largura y esa cuesta, que parece conducirnos al cielo, a mi me lo haya recordado.
De lo que sí estoy convencida es que si Lorca hubiera visto lo que le ofrecía esta calle tan estrecha, tan larga, con su infinitud… le habría inspirado más de un poema.
Y como la mirada se pierde a lo lejos de la calle, confundida en el horizonte, sin desvelarnos que se esconde al final. Lo mismo sucede con la lectura de: “¿Arde Nueva York?”, donde la realidad se mezcla con la ficción, dejándonos perplejos con la historia que se nos muestra, un complejo entramado político que se parece demasiado al de nuestros días y que nos hace dudar de lo que es real o imaginario.
Dos recomendaciones literarias en una, poesía y narrativa: 
Poeta en New York de Federico García Lorca.
¿Arde Nueva York? de Dominique Lapierre y Larry Collins.


No hay comentarios:

Publicar un comentario